Entre Madrid y Manhattan

Día de la independencia

No voy a jugar con fuego y preguntar por tu regreso. Me acuerdo mucho de ti, ayer volvimos a pasar por delante de tu casa. Ni lo pienses. Lo de la independencia nunca ha sonado tan apetecible como ahora, ya sabes, al carajo con todo y a vivir como realmente deseamos. Eso es lo importante. No tiene precio.

Estuvimos desayunando en Whole Foods y comimos en el Panca antes de irnos de copas por el Wes Village camino del River Park. Ni te imaginas cómo esta de gente. Al final no fuimos a la isla del gobernador porque 1) estábamos destrozados, 2) hacía demasiado calor, y 3) las colas del ferry eran de impresión. Además nos dijeron que lo complicado era volver, ya que no hay otro modo. Pero lo pasamos bien igualmente y vimos los fuegos artificiales en el Hudson, tras una puesta de sol preciosa. De impresión, casi media hora de polvora y sudor.

Ahora en Manhattan

— 1 year ago