Tareas pendientes
Me apunto el limeño, el bambú y las setas, si hace falta. Cuento los días para aterrizar en JFK y me entran sudores fríos de todo lo que me queda por hacer hasta entonces. Ya te iré contando porque me acelero yo solito. Lo bueno de ir a Manhattan es que vas con la mente en blanco y la mochila vacía, de eso se trata, de recargar. Pilas, ropa, ideas, toda una vida. Y libros. Menos mal que ahora con los soportes digitales no hay que ir cargando volumenes, porque se me acumulan en el estante, como películas y series en el disco duro.
Ayer le regalé Historias de Londres de Enric González a Blanca y Fernando para su verano en Inglaterra. Y yo me quiero repasar las pistas de sus Historias de Nueva York antes de cruzar el charco. Para el viaje me llevaré una recomendación imprescindible que descubrí gracias a él, Meyer Berger’s New York. Se publica ahora en España una Diccionario de Nueva York, del cronista Alfonso Armada, que también tiene buena pinta y que arranca con una frase lapidaria: “Antes de que solicites ayuda ya hay alguien dispuesto a echarte una mano”. Quizás por eso vamos allí.
Desde Madrid
Sexo seguro
La revista New York habla sobre un nuevo libro, Fith Avenue 5 am, de Sam Wasson, sobre el rodaje de Desayuno con diamantes y el polémico casting de Audrey Hepburn como Holly Golightly. Antes de ella, dice el autor, sólo había remilgadas y putas, la realidad intermedia no existía cinematográficamente. Si Marilyn (Monroe) hubiese sido la protagonista (como prefería Truman Capote), Holly hubiera sido una puta más (que lo era). “No Holly, no Carrie Bradshaw, no Sex and the City”. Puede ser.
Desde Madrid
Llueve en Madrid
Como tiene que ser. Se celebra estos días en el Retiro la Feria del Libro, y aunque se haya desplazado a junio para evitar la maldición, su imán por la lluvia sigue intacto. Es como si el verano hubiese durado apenas una semana. Pero me gusta, muy acorde con el estado de ánimo subterráneo de estos días.
Yo pagaría por volver a ser becario, por tener un camino que recorrer, cosas que aprender, libertad total de movimiento, cero compromisos. Seguro que lo disfrutas, y lo aprovechas. Y cuando digas “hasta aquí”, tampoco pasará nada. Al menos habrás aprendido quién es Miley Cyrus (Hannah Montana es el personaje), de la que seguro vas oir hablar y mucho en el futuro. Es la chica que comparte el mismo vestido que Samantha en SATC 2. En una estudiada campaña de marketing que dura ya varios años ha pasado de ser niña Disney a joven IT GIRL rebelde (todo por un patético beso lésbico), algo así como la nueva Britney pero sin tantos desvarios.
Justo el pasado fin de semana ha estado aquí actuando en ropa interior en el Rock in Rio, esa especie de parque de atracciones musical que montan en Arganda para acercar la música en directo a las familias. Lo mismo puedes jugar al corro de la patata, que pedir telepizzas, que lanzarte en tirolina, que ver a Bon Jovi o Rihanna. Un despropósito vamos.
Desde Madrid