Hemos llegado
No sólo ni las diez de la noche aquí pero es como si fueran las cuatro de la mañana, hora española. ¡Menudo día! Superado el vuelo y los infinitos controles de aduanas, hemos disfrutado del tour por la ciudad con el transfer del aeropuerto hasta el Sohotel, en el Lower East Village. Una zona diferente, muy de moda y mucho más tranquila que más al norte, donde las aceras se veían saturadas de turistas. La recepcionista nos ha preguntado, ¿pero que pasa en España?¿son vacaciones? es que viene mucha gente estos días. Bueno, sí, lo normal en tiempos de crisis, ajustes y sacrificio.
Después nos hemos entregado a las calles muertos de hambre (en Delta apenas te dan de comer en ocho horas). Primero un japones muy cuco (Quan Sushi) junto al hotel, después café en Dean & Deluca (me he emocionado al entrar). Tras un paseo por Broadway y el Bowery, algunas compras en Whole Foods (nos hemos venido con la maleta vacía), cena en La esquina (el mexicano que me recomendaste, genial) y un postre delicioso en Eilenne’s Special Cheesecake, justo enfrente. Y ahora a dormir. Nos vemos para desayunar. Mañana más.
Desde Madrid / Ahora en Manhattan
Para observar
Según publicaba el año pasado el New York Times el mejor sitio para observar a los neoyorquinos es el supermercado Whole Foods. Yo me he hecho asidua a este mercado, por su amplia oferta de productos orgánicos, en una país con uso elevado de transgénicos, la comida orgánica es la mejor solución.
Visitar uno de estos supermercados es introducirse en la vida de la ciudad. Y no debemos olvidar que también cuentan con una amplia oferta de comida preparada, así que si quieres hacer un picnic en el parque, aquí tienes una “rica solución”.
Desde Manhattan